lunes, 15 de marzo de 2010

POBLAMIENTO DEL TERRITORIO DE AZUARA (VI)

Zwara, urbanismo musulmán.

Los Zwwara fueron un grupo bereber que se establecieron aquí, dando el nombre a nuestro pueblo. De origen libio, estos bereberes también pusieron nombre a una ciudad llamada actualmente Zwara, situada al oeste de Trípoli y frontera con Tunez. El nombre Zwara se escribe a menudo en diversas formas. Hay varias razones una las diferencias dialectales. La forma Zwara suele estar escrita por los nativos de Zuwara, mientras que Zowara, Zuwara, Zwara y Zouara son generalmente utilizados por el resto de los libios.
La tribu bereber de Zwara fue citada por al-Bakri en el siglo XI, (junto con Louata, Lemaya, Nefusa, Mezata y Zouagha), como una tribu que habitaba en los alrededores del Golfo de Gabes. La ciudad como tal, se menciona por primera vez por el viajero al-Tidjani en los años 1306-1309 como al-Zwara-saghirah.

Nuestro pueblo esta situado en un cruce de caminos existentes desde hace 2.000 años, una red de comunicaciones que a lo largo de la historia fue decisiva para mantener un importante numero población.
Tierra fértil y con agua sobrante. El agua juega un papel muy importante o determinante, para el máximo y mejor aprovechamiento de los recursos naturales o creados. Las vegas del Río Camaras como las del Aguas Vivas se explotan en pequeñas parcelas y la consecuencia inmediata es la superpoblación en la época islámica.
Los musulmanes tuvieron una gran euforia urbanizadora durante los siglos VIII y IX, y primera mitad del X. Al construir una ciudad lo hacen en un solar junto a un río o fuentes de agua pura y abundante”. Azuara reúne las condiciones, nunca le falto el agua de sus manantiales, incluso la tiene dentro de su casco urbano exactamente detrás de la iglesia de donde se canalizo en tiempos pasados y se le dio salida a la fuente alta.

El clima ambiental influye no solamente en la construcción de la vivienda sino también en el diseño de las calles. Así nació la idea de la calle estrecha y cerrada con función termo-reguladora. La calle larga y abierta carece de sombra y del fenómeno del almacenamiento del aire frío de la noche y se calienta de una forma directa y creciente durante el día.
Azuara reúne las característica de la urbanización islámica, responde a la topografía urbana de las ciudades musulmanas ubicándose casi siempre orientadas hacia el sureste para aprovechar mejor la insolación invernal, construidas en laderas para a su vez hacer el mejor uso del desagüe natural.
La ciudad islámica se caracterizó por la irregularidad de sus manzanas, callejones, calles estrechas, empinadas, en muchos casos escalonadas, adaptando las calles a las características del terreno. En la ciudad musulmana había varias plazuelas rodeadas de casas (P. Gaspar, S. Juan y Benito Ardid) y, sobre todo, plazas abiertas en las encrucijadas (Plaza la Iglesia). Las casas se han ido construyendo por aproximación, respetando las alineaciones y accesos de las ya construidas. En zonas llanas se pueden hacer calles rectas, en ladera hay que adaptarse a las zonas por donde discurre el agua de lluvia, que acabarán siendo calles. Como en las ciudades islámicas medievales, existen en Azuara callejones sin salida, adarves (darb) que son la nota más distintiva del urbanismo musulmán.
La edificación normal se realizaba con cimentación y primeras hiladas de alzado construidas con mampostería unida con barro. En alzado se generalizaría la construcción con adobe o tapial, y aunque ya sería ordinario el uso de la cal y los ladrillos, la mayor parte de las viviendas utilizarían los elementos más económicos. La vivienda popular tradicional tiene ventanas pequeñas y muros gruesos de tapial o revestidos de mortero de cal. Solo las edificaciones más nobles, de tipo religioso, militar o civil, se construirían con argamasa y ladrillos.

Los musulmanes sitúan la mezquita en el centro de la ciudad y en torno a la mezquita el mercado, herrería, horno... Es de suponer, que debajo la Iglesia Parroquial de Azuara existiera la mezquita, y ese amplio solar sin edificar que es la Plaza de la Iglesia fue dedicado a mercado hace ya 1.000 años. Hay un detalle importante y es que cerca de la mezquita los musulmanes siempre contaban con una fuente, justo entre la iglesia y el adarve Meca sale agua de manantial.

Musalla, Musara y Makbara.
Cabe la posibilidad de que en la zona donde actualmente esta la Ermita S. Nicolás estuviera ubicado el oratorio musulmán llamado musalla. Desde los primeros tiempos del Islam acostumbrase a destinar un lugar fuera e inmediato al recinto de las ciudades, en sitio llano, libre y despejado, para oratorio al aire libre. En fechas señaladas, especialmente las dos fiestas canónicas anuales se congregaba el pueblo, antes de salir el sol, en ese oratorio, llamado musalla, para realizar la oración en común y también para realizar rogativas en petición de lluvia. En el mismo espacio se encuentra la musara, que tiene carácter laico y sirve de lugar de esparcimiento y paseo, estando delimitada el área entre musalla y musara con una tapia y un muro fuerte donde se ubica el mihirab. dirigido a la Meca. También se da una relación estrecha entre musalla y el makbara que era lugar de enterramiento.
En el cementerio musulmán, la mayoría de las sepulturas no se señalizan, pertenecen a cuidadnos anónimos de condición social y económica baja. La religión musulmana manifiesta la igualdad de todos los creyentes y no permite la exaltación con mausoleos dentro del cementerio. En el caso en que se quiera pretender poner de relevancia la trascendencia del difunto, pero no se trataba de personajes pertenecientes a la clase gobernante o religiosa, se recurrirá a las estelas funerarias de piedra o mármol. Cuando los personajes pertenecían a las altas jerarquías civiles o religiosas se recurría a la arquitectura para resaltar el lugar de enterramiento.
El lugar que actualmente ocupa la Ermita San Nicolás reúne las condiciones para albergar la musalla, musara y makbara. Cerca del pueblo, camino de acceso, agua, zona espaciosa, y aparece en ese lugar la estela funeraria de Nasar.La construcción de la ermita románica de San Nicolás en el siglo XII-XIII responde a la práctica de cristianización de parajes y lugares objeto de cultos religiosos antiguos que era necesario erradicar y reconvertir.

La estela funeraria encontrada en S. Nicolás por el párroco D. José Gorbea el año 1912, es testimonio de la importancia de Azuara en época musulmana. Tiene aproximadamente medio metro de alta gravada con caracteres árabes. El texto es una copia del versículo 32 capítulo 31 del Corán. La parte ritual ha desaparecido pero viene a decir: “ En el nombre de Dios, clemente y misericordioso”. “Oh gentes, las promesas de Dios son verdad. No os deslumbre la vida presente, ni os ciegue en las cosas de Dios la ilusión. Este es el sepulcro de Nasar, hijo de Abderraman Dios le haya perdonado. Murió en el año 1011, en un día del mes de agosto”. Nasar, fue unos de los doce hijos de Abderraman III, Emir y Califa, Jefe supremo del Al-Andalus.

Nota:
Superado ya medio camino de este trabajo sobre historia de nuestro pueblo resumida, tengo que decir, que no soy historiador, ni profesional de la cultura, ni nada parecido, simplemente obtuve el título de Graduado Escolar hace unos años e intento exponer lo que saco de mis lecturas sobre historia, tal vez con una imperfecta redacción y con hipótesis que puede que no sean correctas, pero ante el vacío existente creo que es una pequeña aportación.
Me gustaría, que otras personas más preparadas para este cometido, hubieran realizado este trabajo, o que lo realicen en el futuro. Mientras esto no ocurra aceptare gustosamente cualquier aclaración o crítica sobre la información que aporto.

Jose Román Roche Nebra

Bibliografía:
Cultura, espacio y organización urbana en la ciudad islámica.- Aida Youssef Hoteit
El urbanismo hispanomusulman.- Óscar Garcinuño Callejo

Zwara (Lybia):
http://translate.google.es/translate?hl=es&sl=en&u=http://www.temehu.com/Cities_sites/Zwara.htm&ei=KhiAS5-WJIvNjAfk973PBA&sa=X&oi=translate&ct=result&resnum=3&ved=0CBcQ7gEwAg&prev=/search%3Fq%3Dal%2Bzwwara%26hl%3Des%26client%3Dfirefox-a%26hs%3DrRt%26sa%3DG%26rls%3Dcom.ubuntu:es-ES:official

miércoles, 17 de febrero de 2010

POBLAMIENTO DEL TERRITORIO DE AZUARA (V)

OCUPACION MUSULMANA

A finales del siglo VII, el Estado Hispanovisigodo sufre luchas entre clanes por el trono. Su debilidad era grande y su potencia militar casi nula. La peste, malas cosechas, hambre, el peso de los impuestos, la existencia humillante de los siervos, discriminación de los judíos, las continuas sublevaciones de los vascones, la existencia de islotes paganos... una situación que hacia que gran parte de la población no se sintiera representada por el reinado visigodo y dejaban el camino libre a la invasión musulmana.
Los musulmanes se presentaron ante Zaragoza en la primavera del 714. Al recibir noticias de la invasión, algunos nobles visigodos y altas dignidades eclesiásticas fueron los únicos que huyeron buscando refugio entre los clanes indígenas de las montañas del Pirineo. La clase media y la plebe, antes despreciados y oprimidos se hallaron ahora solos, les daba igual obedecer al que se iba que al que venía y decidió someterse sin resistencia.
“Como gente sabia, siempre que no fuera necesario, los musulmanes no destruían nada de lo que encontraban a su paso, ni edificaciones, ni costumbres, ni tradición, sino todo lo contrario, reconstruyeron las antiguas obras dejadas por los romanos, como los puentes y los acueductos, y construyeron acequias y canales, elevaron norias y molinos de agua y perforaron pozos, erigiendo así una "cultura del agua", como si les fuera necesario alimentar los sentidos con ese elemento tan apreciado en sus orígenes”. Los autóctonos eran, hispanorromano-visigodos, cristianos y judíos, de cultura latina. Los foráneos eran árabes y bereberes, musulmanes, de cultura árabe y con una estructura tribal, pero, sobre ellos, la estructura estatal islámica.

Tras la ocupación musulmana, el reino visigodo de Hispania pasaría a llamarse Al Andalus. Dividieron el territorio en zonas geográficas llamadas Marcas que fue la forma de división territorial y administrativa para controlar mejor el territorio. Zaragoza era la capital de la Marca Superior fronteriza con el mundo cristiano del extremo norte de la Península. La población de la Marca Superior, estaba formada por los indígenas y los recién llegados, árabes y bereberes, los árabes eran mayoritarios en la cuenca del Ebro, y dentro de los árabes, los que procedían de Yemen, llamados árabes del sur y los árabes norte. Como vemos, las tierras del actual Aragón estuvieron pobladas por gentes de razas diversas, con mayoría de población indígena islamizada. Los musulmanes respetaron durante cuatro siglos a la comunidad cristiana, permitiéndoles seguir con sus costumbres, religión, culto, instituciones eclesiásticas y jurídicas.
En Zaragoza dominaron los linajes de los árabes del sur, procedentes del Yemen, este grupo configuró la aristocracia del Islam. A lo largo de siglo y medio la mayor parte de los cristianos, que constituían durante el siglo VIII la mayoría de la población, se convirtieron al islam, estos musulmanes de origen autóctono, llamados "muladíes", fueron mayoría en la sociedad andalusí. La Marca Superior, vivió la religión musulmana con una especial intensidad, en la conciencia de que su actividad religiosa era más originaria y pura que en el resto de a Al-Andalus.

La ordenación del territorio al comienzo de la conquista islámica indica la continuación de las poblaciones existentes. En opinión de los arqueólogos son coincidentes aquellos lugares que tienen restos islámicos, con niveles arqueológicos anteriores de época tardo romana. Podría ser el caso de Azuara.
A mediados del siglo X la población estimada de Al-Andalus era de unos diez millones de habitantes, asentados principalmente en las zonas ribereñas y cuencas del Guadalquivir y Ebro. Por etnias podemos destacar a Abderraman III Califa de Al-Andalus, distinguiéndose por la buena administración, y tolerancia con las creencias de los demás, tuvo 12 hijos, siete murieron, uno de ellos, Nasar, fue enterrado en Azuara. Los nacidos de matrimonios mixtos en el siglo X ya no se distinguían de los musulmanes de origen árabe puro, con solo tres generaciones habían desaparecido las diferencias.
Al-Ándalus mantuvo un estrecho contacto con el resto del mundo musulmán, lo que le permitió participar en la amplia recopilación de textos literarios, filosóficos y científicos que los los estudiosos islámicos fueron recogiendo, tanto del mundo griego como del persa y del indio. En el ámbito de las disciplinas científicas sobresalieron las matemáticas y la medicina, La creación literaria alcanzó un gran desarrollo, sobre todo en el transcurso del siglo X.

En cuanto al mundo rural aragonés, dice Philippe Sénac que “las fuentes árabes que se refieren al campo aragonés en época islámica son escasas. Los geógrafos y los cronistas no se refieren generalmente más que a las ciudades y a las fortalezas y, en todo ello, la comunidad rural (al-ĝama c a) con su lugar de asentamiento no aparece “jamás”. Según otras fuentes esta desinformación se acentúa aun más en la parte sur de Zaragoza. Contamos con la información de Al-Udri (geógrafo e historiador andalusi 1003-1085) que cita el iqulim de Belchit, una unidad geográfica y de administración territorial, de carácter eminentemente fiscal, formada por el conjunto de aldeas que tributan a la Kura de Zaragoza. Un espacio geográficamente coherente, como es la cuenca fluvial del Río Aguas vivas y posiblemente el Cámaras, que determina su vocación económica hacia una agricultura intensiva de regadío.

Según un estudio documentado, en parte de la comarca de Belchite se asentaron grupos bereberes fracciones de tres de las grandes confederaciones beréberes -los Nafzawa, Lawata y Zuwwara- que darían origen a Nepza (un castrum en una una partida de Belchite), Lagata y Azuara respectivamente y una tribu de rango menor, los Ayt Yettureg (Letux). La mayoría de los pueblos de la zona (excepto Belchite) tienen nombre de origen árabe: Almonacid (al-Munastir), Lagata (Lawata), Nepza (Nafzawa), Letux (Ayt Yettureg) y Azuara (Zuwwara). Estos asentamientos se realizaron con la finalidad de controlar el entorno de la medina Zaragoza, donde además se pondrían en marcha sistemas de riegos (presas, azudes, acequias y balsas), también molinos harineros y batanes.

A través de la concesión del fuero de Belchite en 1119, se conoce que el distrito musulmán quedo organizado respetando la procedente configuración islámica del iqlin. Estas fuentes afirman que el centro del “honor” estaba constituido por el castrum et villa Belchit en el que permanece una importante comunidad mudéjar, y que en su entorno, existían otros núcleos de poblamiento, como las villas de Almonacir, Azuara, Codo, Lagata y Letux, también pobladas de mudéjares.

Diversas fuentes afirman que el nombre de Azuara de origen musulmán, procede de Al Zuayra, cuyo significado es “La bella”, que también se interpreta como “La florecilla”.
En mi opinión el nombre de Azuara en Tiempos de Al Andalus era Awwara, nombre puesto por la tribu bereber de dicho nombre y tras la conquista se cristianiza el nombre pasando a llamarse Azuara. Era costumbre que donde se asentaban las tribus bereberes ponían al lugar el nombre de la tribu, así los Zuwwara llamarían a nuestro pueblo Zuwwara.


Jose Román Roche Nebra

Bibliografía:
Aragón Musulmán.- María Jesús Viguera
Atlas de Historia de Aragón. DPZ.IFC.- Varios autores
Regadíos andalusíes en el valle medio del Ebro: el ejemplo del río Aguas Vivas.- J.A. Sesma, C. Laliena y J.F. Utrilla

lunes, 25 de enero de 2010

POBLAMIENTO DEL TERRITORIO DE AZUARA (IV)

Ocupación visigoda y vida rural.

“El Imperio Romano de Occidente no solo cayó por la crisis política, militar y económica, sino que el cristianismo, con su intolerancia, generó una terrible crisis social, cultural y espiritual que agravó los demás problemas. A finales del siglo IV y V el cristianismo -antes perseguido- llega a convertirse en la religión predominante del imperio y la Iglesia se desarrolla como institución. Los cristianos no se conformaron con ser religión oficial y los obispos obligaron al emperador Arcadio a promulgar el Edicto de Milán del año 392, edicto mediante el cual se prohibían los antiguos cultos y se ordena la destrucción de los templos. Al convertirse en religión obligatoria el cristianismo desgajó a la sociedad, fracturando la cultura y tradición romana. Los obispos socavaron el poder del emperador, provenían de la nobleza romana, tenían enormes propiedades, cientos de sirvientes e incluso ejércitos privados y disfrutaban reprimiendo cruelmente a los seguidores de los antiguos cultos que habitaban en las áreas rurales, a quienes llamaban paganos (pagano significa “habitante del campo”). En Hispania, durante el siglo IV amplias zonas estaban sin cristianizar, las Actas de Saturnino, describen a la Península Ibérica como fundamentalmente pagana”. (M. Antonio Martín).

De la crisis general que padecía el Imperio Romano destaca la división del imperio entre Oriente y Occidente en el año 395. Pero el motivo que desencadenó la caída definitiva del Imperio Romano de Occidente fueron las invasiones de los pueblos bárbaros procedentes del norte de Europa. Hacia el año 500 los visigodos habían ocupado la mayor parte de la península ibérica. Según los cálculos más fiables eran una minoría, hablan de 100.000 a 200.000 visigodos, sobre una población total de entre cuatro a ocho millones de hispanorromanos.

Una vez destruido el Imperio, en el campo no se produce un cambio brusco, ni tampoco interrupción alguna de la actividad agrícola. Los propietarios de las villas siguieron siendo los hispanorromanos que no tuvieron que abandonar su trabajo. No se modificó el sistema romano, tan sólo el beneficiario. Para los dominados hispanorromanos todo seguía siendo igual. Posteriormente se estableció un reparto de tierras entre visigodos y los grandes propietarios romanos. Los visigodos se otorgan más de dos tercios de las tierras, mientras que los romanos se quedarán con el otro tercio restante.
La explotación de la tierra estaba organizada en torno a grandes villas. La manera de explotar económicamente el feudo en los siglos de la alta edad media consistía en repartir la tierra en dos porciones: la “reserva” señorial y los “mansos”. La reserva era la parte del feudo explotada por el propio señor. Los productos que se obtenían de su cultivo se entregaban al señor en su totalidad. Los mansos eran porciones de tierra que el señor concedía a los campesinos a cambio del pago de unas rentas. Estas rentas podían ser dinero, productos y, sobre todo, servicios personales, como trabajar determinado tiempo las tierras del señor gratuitamente. En torno a las villas romanas, se crean núcleos de población.

La villa romana de Azuara construida a finales del siglo I, ampliada con grandes reformas el año 350, seria abandonada 100 años más tarde coincidiendo con la ocupación visigoda del valle del Ebro, año 472. Tras el abandono no volvió a ser ocupada y lo más probable es que se convirtiera en cantera de aprovisionamiento de material constructivo. Según los expertos la villa de “La Malena” era de uso residencial y de practica de cultos. La pregunta es: si La Malena no se dedicaba la explotación agraria ¿quien lo hacia?, pues otra villa. Otra villa que explotara las ricas tierras, y rodeada de asentamientos mas modestos de cabañas para los trabajadores agrícolas.

El término villa empieza a desaparecer de los textos del reino visigodo en el siglo V, siendo substituido por villula, que define la reducción del tamaño e importancia reflejando un declive de este proyecto social y económico. La aldea coexiste con la villa en la España visigoda. Villa o villulae, son centros agrarios de explotación en los que esta presente cierta población campesina con lo que lleva consigo de edificaciones de todo tipo, incluyendo los almacenes en donde guardar las provisiones, y por supuesto, los hombres y mujeres que viven allí.
La unidad económica de una familia campesina es el “mansus”. En él hallamos los tres elementos tradicionales de toda pequeña propiedad rural, que permanecen inalterados durante largo tiempo: la casa con sus dependencias, el huerto y las tierras de labor, a veces esparcidas en pequeñas parcelas de cultivo, dentro del territorio de la aldea. La extensión del mansus es la cantidad de tierra que necesita una familia para vivir, que en el caso de ser cerealista equivale a 12 hectáreas y la renta anual que se pagaba al señor era un 10% del producto. En la actualidad pervive la denominación latina de “mansus” pero con el nombre de “mas” o “masía”, nombre que reciben en Cataluña, Castellón y Aragón explotaciones agrarias de tipo tradicional.
El tamaño mayor de asentamiento humano en el medio rural era la aldea con alrededor de un centenar de individuos en una docena de casas o familias y eventualmente cierto número de trabajadores agregados a las mismas.

Los visigodos carecían de tradiciones municipales y cuando se acomodaron en el territorio respetaron la organización hispanorromana que se había forjado durante 500 años. Las humildes familias de campesinos y soldados visigodos abandonaron su idioma, sus costumbres y su indumentaria, adoptando las de los habitantes de Hispania.

En cuanto a la población visigoda a principios del siglo VII, no hay duda que la estabilidad proporcionada por el reino visigodo de Toledo incrementase la población de los visigodos. Pero no hemos de olvidar la pérdida de vidas por enfermedades producidas por hambre debido a malas cosechas, pestes, y epidemias que acabaron con innumerables personas, tanto de origen visigodo como hispanorromano. Se puede considerar que el pueblo visigodo representó el 2% sobre la totalidad de la población de Hispania. Un ejemplo: supongamos que en el territorio de Azuara existiera una aldea de 150 habitantes, la población visigoda estaría representada por no mas de tres personas, pero la aplicación de ese porcentaje que sirve de media a nivel general, no debe aplicarse al territorio de Azuara por varias razones: los visigodos principalmente ocuparon las tierras más productivas y Azuara era un lugar apropiado, también la cercanía a Zaragoza pudo favorecer un mayor asentamiento de población visigoda. Sabemos que Zaragoza vivió momentos de esplendor bajo el dominio visigodo como atestigua la actividad comercial que conservaba y los concilios que allí se celebraron. En el pueblo vecino de Codo existe una necrópolis visigoda y en “el Pueyo” de Belchite también hay restos de ocupación.

No sabemos cuándo y por quienes fue poblado el lugar que ocupa actualmente el casco urbano de Azuara, porque hay que distinguir entre el origen del nombre y el origen del pueblo. El núcleo inicial del casco urbano actual, muy bien situado geográficamente, pudo ser elegido y edificado antes de la llegada de los árabes.

Jose Román Roche Nebra

Bibliografía:
El mundo perdido de los Visigodos.-Gabriel García Voltá
Estudios visigodos.-Claudio Sánchez Albornoz.
Historia del Reino Visigodo Español.-José Orlandis.
Granjas y aldeas altomedievales de la Meseta (450-850).-Alfonso Vigil - Escalera Girado
El hábitat rural disperso en la Peninsula Iberica.-Luis A. Garcia MorenoProblemas de terminología rural en época visigoda.-Amancio Isla Frez

martes, 5 de enero de 2010

AGUA PARA BEBER

El agua de Azuara fue esencial para que se asentaran aquí varias civilizaciones hasta nuestros días. Sin el agua, Azuara seria un pueblo de secano y con problemas para el abastecimiento humano. Pero además de cantidad, el agua debe ser de calidad, porque ello puede determinar nuestra buena o mala salud, teniendo en cuenta, que el agua esta presente en un 65% del cuerpo humano.

El año 1998 el agua de Azuara estaba altamente contaminada y el ayuntamiento tuvo que prohibir beberla, la concentración de nitratos llego a superar los 50 mg/l capaz de producir envenenamiento por nitrógeno en la sangre. Llevamos 12 años rozando el límite de 50 mg/l de nitratos y comprando agua embotellada.
Nuestros manantiales de agua provienen del acuífero subterráneo denominado “Muel-Belchite”, contaminado por los nitratos procedentes del abonado de los campos con productos químicos y purines de granjas que la naturaleza no es capaz de eliminar. En Azuara hay agua en abundancia, pero al ser de mala calidad es como si no existiera el agua para beber y hay que comprarla embotellada.

Recientemente nos hemos enterado por la prensa escrita de la Comarca, que el Ayuntamiento de Azuara esta construyendo una planta para el tratamiento del agua por el procedimiento de Ósmosis Inversa, que según parece es el método artificial mas efectivo para purificar el agua. Trabaja sobre el mismo principio que utiliza la presión del grifo para forzar al agua a que pase a través de una membrana semipermeable. La mayoría de los contaminantes son mas grandes que los poros de la membrana y el resultado es un agua pura en un 95%.

Con la Ósmosis Inversa los filtros de membrana eliminan el 95% de elementos negativos para la salud como los nitratos, arsénico, zinc, cadmio o plomo, pero también eliminan en igual porcentaje elementos positivos como el magnesio, carbonatos, bicarbonatos, sodio y otros. Con una eliminación del 95% de los minerales presentes en el agua se puede afirmar que el agua tratada por Ósmosis Inversa es igual al agua destilada. Y hay quienes afirman que el agua que tiene una total carencia de sustancias minerales no es apta para el consumo humano.
También hay quienes afirman que “beber agua destilada elimina los materiales inorgánicos y tóxicos que son rechazados por nuestras células y tejidos del cuerpo. Un beneficio añadido a este tipo de agua es la habilidad de atacar a otras moléculas tóxicas y minerales y eliminarlos. Hay quien cree erróneamente que los minerales esenciales provienen del agua que beben. Pero la verdadera fuente de minerales para el organismo proviene de los alimentos que consumimos y no del agua que bebemos”.
Una guerra comercial interesada detrás de los que están a favor y en contra de este agua pura, pero también es cierto que ambas posturas tienen argumentaciones que hacen dudar de cual es la mejor opción, porque lo cierto es que del agua solo se sabe que es H2O y poco más. La cuestión es que no hay ningún estudio científico serio que demuestre ningún efecto (beneficioso o adverso) del consumo de agua destilada ( o por Ósmosis Inv.) respecto al agua normal.

Personalmente, después de haber leído bastante sobre el tema, pienso que la solución de tratar el agua por Ósmosis Inversa que ha decidido el Ayuntamiento es acertada. Sera un agua más saludable y eliminaremos en lo que nos toca los malos impactos de la contaminación producida por el agua embotellada.
http://www.textoscientificos.com/quimica/osmosis/inversa
http://www.dsalud.com/numero50_3.htm
http://eltamiz.com/2007/09/23/falacias-es-peligroso-beber-agua-destilada/

Jose Román Roche Nebra

domingo, 13 de diciembre de 2009

EJEMPLOS DEL PATRIMONIO CULTURAL EN AZUARA

MUSEOS

Recientemente visite el pequeño pueblo de Pintano, tienen un museo donde se muestra la historia del pueblo ocupado durante la prehistoria y también por los íberos. El museo no tiene grandes pretensiones, pero cumple muy bien su cometido utilizando diversas piezas representativas, dibujos y textos. Como parte de la representación del mundo celtíbero allí esta una copia del kalatos de Azuara. En el Museo del Foro Romano en Zaragoza nuestro kalatos aparece en un documental que explica la historia de la fundación de Caesaraugusta antes Salduie íbera.

En mi opinión, el Centro de Interpretación de la villa romana debería explicar la historia de Azuara. Tenemos bajo tierra una de las ciudades más importantes del mundo celtíbero, ellos fueron quienes primero eligieron nuestro territorio para edificar su ciudad y como prueba las cerámicas encontradas entre ellas el kalatos. Los árabes construyeron Al-Zuhayra de la que también tenemos uno de los más importantes restos de la época, me refiero a la lápida funeraria encontrada en San Nicolás que perteneciente al sepulcro de Nasar, hijo de Abderraman III. El kalatos y la estela funeraria se encuentran en el Museo Provincial y se que Belén Fuertes (exconcejal de cultura) realizo gestiones para sacar copias de ambas piezas, ahora desconozco como esta el tema. Lo normal seria que el Museo Provincial se quedara con las copias y cediera los originales a Azuara. ¿Si no se pueden conseguir el original, porque no tenemos ya las copias? ¿Como están las gestiones del ayuntamiento para recuperar este patrimonio?

EL AÑO QUE LA BANDA DE MUSICA CUMPLIO SU XX ANIVERSARIO

El día de la Constitución todos los años la Banda de Música de Azuara ofrece un concierto en la sala de teatro, conciertos y conferencias, me refiero a la vieja nave de cisa. Uno se deja llevar por las ondas sonoras y al elevar la vista se encuentra con negras telarañas de un metro de largas y un escenario indecente, impropio de un lugar de conciertos. ¿Tanto costarían unas telas para el escenario y un adecentamiento general?. Claro que también hay algo positivo, para subir al entablado los músicos han estrenado escalerilla. Algo es algo.

Jose Román Roche Nebra

jueves, 19 de noviembre de 2009

POBLAMIENTO DEL TERRITORIO DE AZUARA (III)

El imperio romano, desarrollo y crisis.

Tras la derrota de los celtíberos, la romanización fue un lento proceso de asimilación de la cultura, civilización y modo de vivir de los romanos.

Durante los siglos I y II el imperio romano fue una paz permanente, sin guerras exteriores ni luchas internas. El auge económico del imperio había ocasionado el desarrollo del comercio y de la vida artesana, con el consiguiente desarrollo del número y tamaño de ciudades como Caesaraugusta, en las que se apiñaba una población abundante que se dedicada a la industria, al comercio, a las artes, a la administración, etc.

Grandes y pequeñas ciudades, incluso los nuevos e insigni­ficantes municipio, tenían una cuidadosa planificación. Las calles principales eran rectas y aseadas y todas estaban pavimentadas, desagües y suministro de agua. Había templos, grandes edificaciones públicas, mercados cubiertos; letrinas públicas con abundancia de agua; buenos baños públi­cos con calefacción central; teatros, anfiteatros, circos; bibliotecas, hoteles y posadas. Todo esto se podía encontrar en casi todas las ciudades provinciales.

El agricultor constituía la mayor parte de la población. No se sabe nada de la vida en el campo pero las cosas no iban demasiado mal durante esos dos primeros siglos. El Imperio era rico y próspero, su prosperidad se basaba en la agricultura y en la cría de ganado. El origen de esa prosperidad se revela en las imponentes cons­trucciones romanas creadas para usar en forma sistemática la lluvia que cae en abundancia durante los meses de invierno, buen ejemplo de ello es la construcción de la presa de Almonacid de la Cuba que recogía las aguas del Cámaras y Aguas Vivas, con sus 34 m. de altura es la mas alta de la época romana que se conserva en el mundo. La presa servía para atender una amplia zona regable situada junto al actual pueblo de Belchite, hasta donde llegaba a través de un canal de 8 km de longitud. La Balsa del Cabuchico de Azuara, con su fondo y hasta media altura de grandes sillares, quizás es también de construcción romana y daba riego a las fértiles tierras donde se construyo la villa romana La Malena. En mi opinión, nuestro territorio tuvo más de una villa romana así como asentamientos humanos a modo de aldeas, que de forma planificada explotaron la agricultura y la ganadería creando excedentes que sacaban por las vías romanas secundarias que pasaban por aquí.

En el siglo III el Imperio sufre una crisis agrícola, la competencia de Egipto, gran productor de trigo para el abastecimiento de Roma y de los ejércitos imperiales había provocado la decadencia de la producción agrícola de las regiones occidentales. La mayoría de los pequeños propietarios que no pudieron superar la crisis cayeron, las tierras fueron a parar a manos de grandes terratenientes que cada vez acapararon mas y más posesiones que no llegaron a explotar en condiciones. Lo que llevo a un mayor empobrecimiento de la economía.

La crisis agrícola provocó el hambre y, a consecuencia de ésta, una serie de epidemias que causaron un evidente descenso de la población occidental. A la vez, se produjo una crisis financiera que provocó un aumento de la presión fiscal sobre el agricultor romano, no sobre el propietario que, en general no se encargaba de la explotación directa de sus tierras. La generalización de la miseria trajo la crisis del comercio y de la industria. Si el agricultor que constituía la mayor parte de la población imperial veía reducida su capacidad adquisitiva, se abstenía de comprar productos industriales; así perjudicaba a la industria local y al comercio. La crisis, afectó a todos los sectores económicos. De esta forma, se llega al colapso: poca producción agrícola, hambre, despoblación, estancamiento industrial y comercial y presión fiscal, ya que el estado necesita dinero para atender a sus gastos militares, que eran cada vez mayores ante el agravamiento del peligro bárbaro, y a sus importaciones para atender a las necesidades de Roma.

Ante el colapso general de la economía, la vida de las ciudades decae, y los latifundistas prefieren retirarse a sus grandes propiedades rústicas donde se crea una economía autárquica. En cada gran explotación agrícola se produce todo lo necesario para la supervivencia del grupo, y para su defensa frente a unas incursiones bárbaras que el poder público no puede controlar.

Roma entro en una crisis institucional, en cincuenta años hubo 39 emperadores. El imperio inicia un estado de guerra permanente ocasionado por el acoso simultáneo de bárbaros y en el interior se desencadenaban guerras civiles continuas.

Bibliografía consultada:
Roma. M. Rostovtzeff
La caída del Imperio Romano. José Bueno
El Bajo Imperio en la Península Ibérica. Fe Bajo Alvarez

Jose Román Roche Nebra. Azuara noviembre 2009

lunes, 26 de octubre de 2009

¿Cubierta de plástico para la villa romana?

Villafortunatus consolida sus restos y se le pone cubierta, todo por solo 200 millones de las antiguas pesetas. La misma formula se pretende para la villa de Azuara que en su día se presupuesto en 600 millones. Ahora, habrá que ver si sale en los presupuestos del gobierno de Aragón.

Recientemente escribí en este blog informando de la noticia sobre la inauguración de la villa romana de “La Olmeda” en Palencia, en la que se habían gastado nada menos que 9,5 millones de euros en el edificio. La solución para la villa de Azuara -dicen- se soluciona con 1,2 millones, hay que tener en cuenta que las dos villas tienen una categoría similar. También tengo que decir, que visto el edificio que cubre el yacimiento de la villa “La Olmeda” da la impresión que el contenedor quiere competir con el contenido y es que, a veces ocurre que un arquitecto da más importancia a su obra que al arte que se quiere proteger y exponer dentro de ella. Pero aquí, por estas tierras de Aragón sucede lo contrario -nos vamos al otro extremo- y no porque el arquitecto zaragozano Joaquín Sicila no sea de prestigio, sino porque a este gobierno de Aragón no le apetece gastarse más, total, son unas ruinas en un pueblo. Aquí vamos en el furgón de cola, se cubrirá la villa romana (dicen), pero con un diseño de obra baratico, oiga, (diría Marcelino) que por el precio de una cubro cuatro: Villa Fortunatus, Labitolosa, Urrea de Gaén, y Azuara.

Mientras tanto, nos metemos en otro invierno sin levantar las planchas de porexpan que están favoreciendo la desintegración de los mosaicos.

http://www.aragondigital.es/asp/noticia.asp?notid=66950&secid=12

Jose Román Roche Nebra

jueves, 15 de octubre de 2009

SASTRES DE AZUARA

Hace diez años le hice una entrevista a Cayo Soro, vecino de Azuara y de profesión sastre. Me dijo que empezó a trabajar de aprendiz de sastre a los 12 años, coincidió cuando se les cosieron los trajes a los músicos de la Banda en 1930 y según me dijo, este trabajo fue repartido entre los siete sastres que ejercían en Azuara con una población 2.900 habitantes.

El taller del sastre era una habitación de su casa, contenía una mesa grande, otra mesa pequeña, tijeras grandes para cortar la tela, metro y plancha de carbón. El sastre principalmente cosía pantalones, chaquetas y chalecos. Los sastres solamente cosían para hombres, ya que no era bien visto tomar medidas a las mujeres. Toda la ropa de mujer la cosían las modistas de profesión.

La ropa de trabajo era toda de pana y para los trajes se usaba lana. El cliente, compraba la tela en “el comercio de Leonardo” (actualmente tienda de comestibles en la calle Mayor) o bien la traía de Zaragoza, la llevaba al sastre que le tomaba medidas y procedía a coser.

Los trajes duraban muchos años y no todos los vecinos tenían. La ropa interior de hilo y de algodón venia ya confeccionada de la ciudad, las camisas las cosían las modistas y también la gente en su propia casa. El pago rara vez era al contado y en ocasiones se pagaba en “especias” o con otro trabajo a cambio. La ropa duraba mucho porque las telas y el cosido eran muy fuertes, cuando se gastaba o había algún roto, en la propia casa se hacían un zurcido o se le cosía algún piazo.

Los sastres no podían vivir solamente del oficio y también llevaban algo de cultivo agrícola. Cuando se extendió la confección industrial dejo de hacerse la ropa a medida en el pueblo y así desapareció el oficio de sastre en Azuara.

José Román Roche

martes, 22 de septiembre de 2009

RECUPERACION Y DESTRUCCION

Visite por primera vez la villa romana de “La Olmeda” (Palencia) en 1990. Por entonces la villa romana de Azuara mantenía un ritmo de excavación acelerado y constante y paralelamente la villa romana de “La Olmeda” (ya excavada) mantenía también su ritmo, lento, pero constante, en la restauración de sus mosaicos. El año 2000 realice una segunda visita a la villa de “La Olmeda”, en esa fecha aun mantenía su cubierta que exteriormente parecía una granja agrícola pero ya cobraban entrada y continuaban restaurando mosaicos.

VILLA “LA OLMEDA” EN LA ACTUALIDAD.
Agencias. Tres años y cinco meses y más de nueve millones de euros han sido necesarios para transformar la villa romana de La Olmeda, situada en Pedrosa de la Vega (Palencia), en todo un referente cultural y turístico. Está cubierta por una estructura romboidal de hierro que pesa 700.000 kilos y cerrada por un edificio construido en hormigón y acero cortem que se adapta con sus tonos rojizos al entorno ocre de la tierra en que se ubica esta mansión, en la Vega de Saldaña. La dotación museística, completó definitivamente el proyecto de remodelación de La Olmeda, que ha supuesto un auténtico reimpulso para el yacimiento, como lo demuestran los más de 50.000 visitantes que ha tenido en apenas cuatro meses.
Villa romana “La Malena” 1.500 m2 de mosaicos, 2.500 m2 superficie total.
Villa romana de “La Olmeda” 1.550 de mosaicos, 4.400 m2 de superficie total.

http://www.youtube.com/watch?v=xBPdi5a3oss
http://www.villaromanaolmeda.com/portada?idSeccion=mi_0

Destrucción de patrimonio (Carta publicada en Heraldo de Aragón)

Las excavaciones arqueológicas de la villa romana «La Malena» de Azuara se iniciaron en el año 1986. En 1990, con cerca del 90% del yacimiento ya excavado la DGA decide llevar a cabo una protección provisional de todo el recinto -por medio de su vallado- para prevenir su expolio y para protegerlos de las inclemencias climáticas. Los mosaicos formados generalmente por teselas de mármol y de caliza marmórea, están sufriendo un grave deterioro debido a las medidas de protección (provisionales) con placas aislantes de porexpan que cubren los mosaicos pero que a la vez impiden que salga la humedad de la lluvia. Como resultado las teselas se están desintegrando.

En el 2007 se adjudico una actuación en la villa a la empresa madrileña, el objetivo fue realizar trabajos de limpieza de arbustos, conservación y restauración de los muros. Destaparon el mosaico principal que representa las bodas de Cadmio y Harmonía y lo encontraron en un estado avanzado de descomposición.

Que la villa romana de Azuara se convierta en museo como el de la villa romana de La Olmeda en Palencia, seria mucho pedir. Pero, por favor, quiten las planchas de porexpan que cubren los 2500m2, dejen la villa como estaba antes de excavarla. Se está destruyendo y el director general de patrimonio permanece indiferente.

Frase eliminada por Heraldo: Sr. Director General de Patrimonio, usted sabe que se esta destruyendo el patrimonio de la villa romana y permanece indiferente, en mi opinión está cometiendo prevaricación. Señor Director General, dimita.

José Román Roche Nebra, Azuara (Zaragoza)

martes, 8 de septiembre de 2009

POBLAMIENTO DEL TERRITORIO DE AZUARA (II)

HISPANORROMANOS

Los habitantes de Belikiom fueron deportados?, fueron esclavizados?. De lo que no hay duda es que fueron sometidos por el imperio, aunque no resultaron predispuestos a abandonar su cultura, debido a la resistencia armada que los pueblos celtíberos presentaron a lo largo de la conquista romana.

Los indígenas mantuvieron en gran parte sus tradiciones, lengua y religión, poco a poco, fueron adoptando las costumbres de los dominadores. También pudieron participar como tropas auxiliares en el ejército romano y, con el paso del tiempo, dieron a sus hijos nombres romanos convirtiéndose en hispanorromanos.

Tras la destrucción de las ciudades celtíberas, Roma inicia un proceso de centralización de los núcleos de población. A partir de los acontecimientos cesarianos, en que la mayoría de las ciudades celtíberas desaparecen, aumentan las distancias que separan los núcleos que permanecen o los nuevos creados. Estas ciudades concentrarán a una población que necesitará un abastecimiento en aquellos productos que no pueda producir, los cuales serán proporcionados por los núcleos de hábitat disperso, pequeños poblados y villas que surgirán con gran profusión a lo largo de las áreas de mayores recursos en las vegas de los ríos.

En el siglo I de la Era, Roma realiza un proceso de explotación intensiva del territorio contando con una red viaria que sera decisiva para el transporte de mercancías durante varios siglos en los que se explotan todos los recursos agrícolas de forma sistemática. El antiguo territorio de la ciudad de Belikiom sera cruce de Vías romanas. Por una parte se utiliza la Vía del Jiloca-Camaras-(Bilbilis, Belikiom, Celsa) que enlaza con Vía Emerita-Caesaraugusta, también la vía Contrebia (Botorrita) - Belikiom en dirección a Tarraco y, otra más, Contrebia-Belikiom en dirección a Saguntum.

Durante los siglos I,II y III los romanos construyen grandes obras en Hispania. A mediados del s. III el imperio entra en una profunda crisis y la invasión de los pueblos germanos llega hasta el Valle del Ebro.

A pesar de las sucesivas invasiones de los pueblos germanos los establecimientos rurales perduran hasta los siglos V y VI para “desaparecer” finalmente con la decadencia del imperio, aunque desaparecidas las villas romanas de Azuara de alguna forma continuara la explotación agrícola y ganadera manteniéndose la población a través de las parcelaciones, sistemas de riego y la propia red viaria.

No hay duda que el territorio de Azuara, durante la ocupación romana esta salpicado de pequeños poblados de explotación agrícola, aunque solamente queden restos visibles de las villas. Precisamente gracias al descubrimiento y excavación de una villa romana, bautizada por los arqueólogos como “La Malena”, ha permitido conocer una pequeña (aunque importante) parte de la ocupación romana tras la destrucción de Belikiom. La villa, construida a finales del s. I, tuvo su máximo esplendor a mediados del s. IV y tras una lenta decadencia fue abandonada a mediados del s. V. Las excavaciones permitieron conocer el dato de que importantes estructuras se mantuvieron en pie hasta la segunda mitad del s. XIV.

Bibliografía consultada: Red viaria romana en Aragón, de Mª Ángeles Magallón. / Historia contada de Aragón, de José Luís Corral. / Enciclopedia Aragonesa. / Wiquipedia.

Jose Román Roche Nebra / Azuara septiembre de 2009